Electronistagmografía

Consiste en colocar unos electrodos en la cara sobre los planos horizontal y vertical para captar así los potenciales eléctricos que se generan con los movimientos oculares. Esta señal eléctrica amplificada es registrada por un polígrafo en una gráfica en forma de trazado electronistagmográfico. Los registros se pueden hacer en reposo o tras estimulación fisiológica con movimientos corporales (pasar del decúbito supino al decúbito lateral derecho-izquierdo), cervicales (giros y extensiones) y en sillón giratorio y pendular. Los estímulos pueden ser no fisiológicos con agua o aire a temperaturas extremas (30º y 44º). También exploramos los movimientos oculares sacádicos y de seguimiento (nistagmus optocinénico), cuya alteración traduce una lesión del sistema nervioso central.
Hoy día todos estos procedimientos están sistematizados en la electronistagmografía informatizada que proporciona gráficas de fácil interpretación visual, junto a la craneocorpografía para el estudio de la estática y marcha.
Se indican en el estudio del vértigo persistente, para apoyar el diagnóstico clínico de vértigo periférico, central o con características posicionales. Aunque es una prueba objetiva e incruenta, es muy laboriosa y a veces molesta al provocar el vértigo. Requiere colaboración por parte del paciente y entrenamiento adecuado por parte del personal. Por término medio tarde en realizarse 1 hora.

Realización de la prueba

Representación gráfica del trazado nistagmográfico

Craneocorpografía